Amigos y mulas fallecen en las duras.
El que mal se maneja, despacio padece.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
El arroz es el nervio de la guerra.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
El azul es extraído del índigo y es más azul (fuerte) que él.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
La suerte del gavilán, no es la misma del garrapatero.
El corazón engaña a los viejos.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Hablando se entienden los blancos.
En casa del músico, todos saben cantar.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
¿Así que no te gusta la sopa?, dos platos.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
Incluso el día más largo tiene un final
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Échale guindas al pavo.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
Hombres de noche, muñecos de día.
Desbarata hasta un balín.