Hombres de noche, muñecos de día.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Casa de muchos, casa de sucios.
Hermano mayor padre menor.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
A un traidor, dos alevosos.
Del mal vino, buena borrachera.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
Ir por lana y volver trasquilado.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
No hay que arrear ganado flaco.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Quien cerca halla, cerca calla.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno
El Rey reina, más no gobierna.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
No se va más lejos cuando se cambia de camino todos los días.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Burlas suaves traen burlas graves.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Oye primero y habla postrero.
Buen moro, o mierda u oro.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Buena gana de comer, rica salsa es.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.