Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Hacer enseña a hacer.
Detenerse después de probar un poco algo.
Las tormentas de San Juan quitan vino y no dan pan.
Te paso la pala diego
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Dando y tomando, no cabe engaño.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
Moda y fortuna presto se mudan.
Cura flaco y marido barrigón, ninguno cumple su función.
Es mejor que una piedra en el ojo y una mordida de puerco en la cara.
A la pereza persigue la pobreza.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Amor sin plata, no dura.
Más vale bueno que mucho.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Tripas llevan piernas.
Cuando viene la golondrina, el verano está encima.
El dueño de la vaca es el dueño del ternero.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
El vino casi es pan.
Galga salida, a liebre parida.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Gratis, hasta las puñaladas.
Gasta más el pobre en hilo, que el rico en tela.
El vicio, saca la casa de quicio.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.