Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
No hay invierno sin nieve, no hay primavera sin sol y no hay felicidad sin compañía.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
La medicina solo puede curar las enfermedades curables.
El que muere en Lunes mal empieza la semana.
El vino no tiene vergüenza.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
De quien se ausentó, hacemos cuenta de que se murió.
La avaricia rompe el saco.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
No te duermas entre las pajas.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Para alcanzar, porfiar.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Me importa un comino.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
Fuese mi madre, puta sea quien más hilare.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
El muerto cuando lo cargan se hace el pesado.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Quitáronle a la tuerta, y diéronlo a la ciega.
Hay gustos que merecen palos.
Tiempo pasado siempre es deseado.
Las cuentas nuevas se hacen viejas y las viejas no se pagan.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Casa nueva, no habites en ella.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Deja tranquilos a los perros que duermen.
Como se vive, se muere.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Entre San Pedro y San Juan, las hierbas olores dan.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Cuando no se puede segar, se espiga.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
No cabíamos en casa y parió la abuela.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Quien dice lo que no siente, miente.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.