Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Cántaro roto para tiesto vale.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Por la boca muere el pez.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
No quieras nunca buenos comienzos.
De higos a brevas, larga las lleva.
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Hay quien tiene cabeza pero no tiene gorra para ponerse, y hay quien tiene gorra pero no tiene cabeza.
Se heredan dinero y deudas
Dulce y vino, borracho fino.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Pastelero a tus pasteles.
Tal padre, tal hijo.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
En lo ajeno, reina la desgracia.
El agua arruina el puente y el vino la mente
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
A quien presta nada le resta.
Caminito comenzado, es medio andado.
Fue por lana y salió trasquilado.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
La ambición mató al ratón.
Desbarata hasta un balín.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
La fantasía es la loca de la casa
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Hasta los animales cuidan sus crías.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Hijo de gato caza ratón.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
A donde fueres haz lo que vieres.
Sarna con gusto no pica.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Tras cada pregón, azote.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.