Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
El amor es loco, pero a muchos vuelve tontos.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
No hay mayor tontería que reñir.