Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
El ejercicio hace maestro al novicio.
A la sombra del nogal no te pongas a recostar.
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
Libro prestado, libro perdido.
Día de Santa Lucía, lo que mengua la noche crece el día.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
La muerte regalos no prende.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
Quien tiene culo de mal asiento, no acaba ninguna y empieza ciento.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
En la huerta que hay mozo, está en la acequia o en el pozo.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
El burro de San Vicente carga la carga y no la siente.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
Mientras está la pelota en el tejado, el juego no está ganado.
De los hombres se hacen los obispos.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
La mentira es animal de quinta vida.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
La pereza es la madre de la pobreza.
Mucha auga en Mayo, malogra el año.
Quien se casa, mal lo pasa.
Sin puta y ladrón no hay generación.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
Donde no hay cabeza, no hace falta sombrero.
A la mujer casada, el marido le basta.
Se oye mal pero descansa el animal.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Luna que sale colorada, próxima ventada.