A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Análisis y Reflexiones
🧠 Interpretación Profunda
Este proverbio sugiere que cuando ya estás comprometido a ayudar o a ser generoso con alguien en una medida importante (como dar la cena), no deberías escatimar en un gesto adicional menor (como ofrecer la merienda). En esencia, enfatiza la importancia de la generosidad completa y sin reservas una vez que se ha decidido apoyar a otro, evitando mezquindades que puedan restar valor al acto principal o generar desconfianza.
💡 Aplicación Práctica
- En el ámbito laboral: Si ya has aceptado mentorizar a un colega junior, no dudes en compartirle también recursos o consejos adicionales que puedan surgir durante el día, en lugar de limitarte estrictamente a las sesiones pactadas.
- En relaciones familiares: Si invitas a un familiar a vivir contigo temporalmente, procura integrarlo plenamente en la dinámica del hogar (compartir comidas, espacios), en vez de hacer distinciones que lo hagan sentir como una carga.
- En negocios: Si concedes un descuento importante a un cliente fiel, considera incluir un pequeño obsequio o servicio extra, reforzando así la relación y demostrando aprecio genuino.
📜 Contexto Cultural
Proverbio de origen español, arraigado en la cultura mediterránea que valora la hospitalidad y la generosidad. Refleja una ética social donde el honor y la reputación se construyen mediante actos desinteresados, especialmente en contextos rurales o comunitarios tradicionales.
🔄 Variaciones
"Quien da la cabra, da el cabrito."
"Al que le das la mano, no le niegues el brazo."