A la mujer casada, el marido le basta.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Donde no hay cabeza, no hace falta sombrero.
A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Viento del solano, agua en la mano.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Se oye mal pero descansa el animal.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Contra la gota, ni gota.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
Ningún muerto ha regresado, ni a dar un simple recado.
Me doblo pero no me quiebro.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
En casa del herrero, martillo de palo.
Primero es Dios que todos los santos.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Quien fracasa con frecuencia, va ganando en experiencia.
El que la deba, que la pague.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
Entre mamar y mamar dos horas han de pasar.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
Si andas por el camino extraño, no te alces mucho el sayo.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
Cada casa es un caso.
La mentira es animal de quinta vida.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Tiran más tetas que carretas.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
Achaque el viernes por comer carne.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
Perros y gatos, distintos platos.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
No hay bestia que no brame en su guarida.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.