Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Quieres taparle el ojo al macho.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
Gota a gota se forma el río.
Necios y gatos son desconfiados.
Lancha La no pasa en balde.
Ladrillo sobre ladrillo se construye una casa.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Médicos y abogados, Dios nos libre del más afamado.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
El que duerme con niños amanece mojado.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
Con buena escoba, bien se barre.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
En el pecado se lleva la penitencia.
Nunca falta un pelo en la sopa.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
El hombre no hace nada sin el tiempo y el tiempo no hace nada sin el hombre
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Quien mal padece, mal parece.
Ver para creer.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Las cosas de palacio van despacio.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Más obrar que hablar.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
Ya murió por quien tañían/doblaban.
Madre es la que cría, no la que pare.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
El ejercicio hace maestro al novicio.
El año que es de leche, hasta los machos la dan.
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
A la sombra del nogal no te pongas a recostar.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.