Lo robado no luce.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Caballo corredor, no ha menester espuela.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
El cazador que persigue a un elefante no se detiene para tirar piedras a los pájaros.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
Escucha el sonido del río y obtendrás una trucha.
Cuando llueve y hace sol, coge caracol.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
Indio comido indio ido.
El humo al suelo, agua en el cielo.
Amor antiguo no se oxida
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
No siempre el mejor camino es el más corto.
Nadie tira piedras a su propio tejado.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
Bolsa llena, quita las penas.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
La contemplación del vicio es vicio.
Como me tratan de gato salvaje, me pongo a robar gallinas.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Puso pies en polvorosa.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
Me importa un comino.
Zapatitos de charol ni para el agua ni para el sol.
Come poco y cena más poco, duerme en alto y vivirás.
El vaso malo nunca se cae de la mano.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
Botas y gabán encubren mucho mal.