Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Demasiada amistad genera enfados
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
El árbol deshojado es el amante de los ciclones.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Gallina gentil, echada en Marzo y sacada en Abril.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
De hoy a mañana se cae una casa.
Por los cuernos se agarra el toro.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Las desgracias no vienen solas.
No cantes victoria antes de tiempo.
Cada uno donde es nacido, y bien se está el pájaro en su nido.
La vida es un deber a cumplir
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
Callen barbas y hablen cartas.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Pintada en los WC.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Borrego al camión, duro a la montera.
Putas y frailes andan a pares.
La calabaza se dice que es buena una sola vez.
Por San Andrés el vino nuevo, añejo es.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Hay quien tiene cabeza pero no tiene gorra para ponerse, y hay quien tiene gorra pero no tiene cabeza.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
Creer a pie juntillas.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Que todo es ilusión menos la muerte.
Toda flor quiere ser fruto.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
La mala cama hace la noche larga.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
El día que no escobé, vino quien no pensé.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
El que más madrugo, un talego se encontró.