Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
No son malos tiempos, es malo el hombre
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
Para los desgraciados se hizo la horca.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
El que nace postrero, llora primero.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
El sol siempre reluce.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Limpia tu moco, y no harás poco.
Agua en cesto se acaba presto.
Donde ajos ha, vino habrá.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
Mal duerme quien penas tiene.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
No falta de que reirse.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Solo los recipientes vacíos resuenan y se oyen a gran distancia
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Una abeja no hace colmena.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
En bote pequeño la buena mermelada.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
El sueño es alimento de los pobres.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Demasiada amistad genera enfados