Días de mucho vísperas de ayuno.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Darás con la cabeza en un pesebre.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
Si no fuera por Abril, no habría año vil.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
El dolor embellece al cangrejo.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Para que quiere cama el que no duerme.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Que bailen los que están en la fiesta.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
La palabra es playa, el silencio oro.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Como suena a copla, tu me la soplas.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Con pan y vino, se anda el camino.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Si marzo no ha pasado, no hables mal de lo sembrado.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Alegría no comunicada, alegría malograda.