Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
A mi, mis timbres.
A candil muerto, todo es prieto.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
A perro macho lo capan una sola vez
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
El pollo de enero, debajo de las alas trae el dinero.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
A creer se va a la iglesia.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
El zorro viejo huele a trampa.
Esto son habas contadas.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Más verga que el Trica programando.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Contra la gota, ni gota.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Ocio, ni para descansar.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Solo el mudo no cuenta mentiras.