La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
No hay mal que dure cien años, ni enfermo que lo resista.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
El arroz es el nervio de la guerra.
La larga visita la alegría quita.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
Lloviendo en San Juan, quita vino aceite y pan.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
De suerte contentos, uno de cientos.
No hay gato que no tenga uñas.
Codicia mala, el saco rompe.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Una mentira, madre es de cien hijas.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
El lechón que siendo lechón no lo matan, muere marrano.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Los reyes tienen los brazos largos.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
No comes nueces por no tirar la cáscara.
Un perro sabe donde se tira comida.
No es buena casa la que no tiene al lado bosque y río.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Si la piedra cae sobre el huevo, mala suerte para el huevo. Si el huevo cae sobre la piedra, mala suerte para el huevo.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
A la que bien baila, con poco son le basta.
A las diez, en la cama estés, mejor antes que después.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Donde pan comes migas quedan.
Tierra por medio, para poner remedio.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Hombre anciano, cuando muere poco llorado.
Más vale loco que necio.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.
Día vivido, día perdido.