El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
Cada cual es hijo de sus obras.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Camino malo, pásalo pronto.
Al mal segador la paja estorba.
Ahora al bueno le llaman tonto.
Amor de dos, amor de Dios.
Es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
A ningún tonto le amarga un dulce.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Que se le mantenga alejado de papel, pluma y tinta; así podrá dejar de escribir y aprenderá a pensar
El ojo del amo engorda al caballo.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Váyase lo ganado por lo perdido.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
Hace más el que quiere que el que puede.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
El gallo donde canta come.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Que sabe el chancho de pasteles.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Lo que no conviene no viene.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
El que quiere baile, que pague músico.
El que paga manda y el que no se aguanta.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
El de las piedras hace pan.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
De verde claro a amarillo, va poquillo.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Dime matagatos, que he matado un gato.
No por mucho pan, es peor el año.
A golpe de mar, pecho sereno.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Quien desprecia, comprar quiere.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Agua y nieve excesiva, no dejan criatura viva.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Cada gallina a su gallinero.