Buscar la luna a mediodía es bobería.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Gallo fino no extraña gallinero.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
No muestres, ni al más amigo, los lunares de tu ombligo.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
Negocios largos, nunca bien acabados.
A buen puerto vas por agua.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
La gratitud no es a perpetuidad como los sepulcros.
Caballo alquilado, nunca cansado.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
Un hormiguero puede causar el derrumbamiento de un dique de mil li.
Toda demasía enfada y hastía.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.
La cara del santo hace el milagro.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Son como uña y mugre.
El haragán es el hermano del mendigo.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Donde se quita y no se pon, se llega pronto al hondón.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
El que presta, a pedir se atiene.
Quien con el perro se acuesta, con las pulgas se levanta.
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.