Hacer pinitos.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
¿De que vas, Santo Tomas?
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.
El hambre es la mejor salsa
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
En Junio hoz en puño.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Al potro que le alabe otro.
De algo murió mi abuela.
Del ocio nace el feo negocio.
No son las malas hierbas las que matan el trigo sino la negligencia del agricultor.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
Cada cosa pía por su compañía.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
La Luna no es de queso ni se come con melao.
El que trabaja, no come paja
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Las penas con pan son buenas.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
De esta capa nadie se escapa.
Come poco y cena temprano, si quieres llegar a anciano.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Toma y daca.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
Al pobre el sol se lo come.
De un cólico de acelgas nunca murió rey ni reina.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Juventud licenciosa, vejez penosa.