Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
En casa de los tíos ella es la tía.
Casa no hará, quien hijos no ha.
Mujer que se queja, marido que peca
A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Lo pasado, pisado.
Al pan pan y al vino vino.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
A misa temprano nunca va el amo.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
Si Septiembre no tiene fruta, Agosto tuvo la culpa.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
El que la sigue la consigue.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
A cada lechón le llega su noche buena.
Más dañado que agua de florero.
El que nace chicharra, muere cantando.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
Cita de uno de los "Proverbios y Cantares" de Antonio Machado
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
El mundo está vuelto al revés
Ponga agua en su vino.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
Por una alegría mil dolores
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.