Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
Si te he visto no me acuerdo.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Quien roba una vez, roba diez.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
A chico pié, gran zapato.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
El perfume bueno viene en frasco chico
A casa de tu tía, más no cada día.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
Madre muerta, casa deshecha.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Persevera y triunfarás.
Santo Tomás, una y no más.
La vida es una sorpresa continua
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Mujer refranes, muller puñetera.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Quien teme la muerte no goza la vida.
Al perro flaco no le faltan pulgas.
Noviembre caliente, mayo helado.
Depende de cómo caigan las cartas
Ama al grado que quieras ser amado.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
A la hija mala, dineros y casalla.
Antes de los años mil, otros mandarán la tierra.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.