Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
La ambición mató al ratón.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Juramento, juro y miento.
Para todo mal es necesario un médico: el tiempo
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
Quien cae no tiene amigos.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
El Rey es poco para su porquero.
Obispos y Abriles, los más son ruines.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Más vale maña que fuerza.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
Vicio no castigado crece desatado
Nunca cagues más de lo que comes.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
Aquel que reconoce la verdad del cuerpo puede entonces conocer la verdad del universo.
Los compañeros de cama se escogen de día
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
El que canta, sus males espanta.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Un corazón feliz es un filtro mágico para hacer oro
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Nada es bello excepto la verdad
No tengas miedo de una pequeña curva para enderezar una recta.
Ver para creer.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Pecado callado, medio perdonado.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
No hay mal que dure 100 años ni cristiano que los aguante.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Donde entra la cabeza, entra la cola
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Palabras melosas, siempre engañosas.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
La obligación es primero que la devoción.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.