Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
El cuchillo no conoce a su dueño.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
Orden y contraorden, desorden.
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
Del falso bien viene el auténtico mal
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Amar a todos, confiar en nadie.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Los difuntos, todos juntos.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
De necios es huir de consejos.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
El hombre casado, ni frito ni asado.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Un solo enemigo es demasiado y cien amigos son pocos
Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
Días de mucho vísperas de ayuno.
Un libro cerrado no es más que un rimero de papel.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
A quien no le sobra pan, no críe can.
Echa cuentas y te saldrán rosarios.
Nos aburrimos porque nos divertimos demasiado
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.