Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
No puedes enderezar el mundo con tu hombro.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
La mosca es pequeña, pero es bastante grande para hacer uno enfermo.
No hay medicina para el miedo.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
No hay peligro para el preparado.