Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
El pez que no se ha cogido es siempre el más grande y el anzuelo siempre el más pequeño
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Obras vea yo; palabras, no.