De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
El que quiere subir inventa la escalera.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
La monotonía genera aburrimiento
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Cólera de amantes resurgir del amor
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Al buen callar, llaman Santo.
El que se queja, sus males aleja.
El arco iris brilla después de la tempestad.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
A quien espera, su bien llega.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
A quien se mete a redentor, lo crucifican.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Remo corto, barca pequeña.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.