Ser el último orejón del tarro.
Del odio al amor hay solo un paso.
Le debe a cada santo una vela.
A marido ausente, amigo presente.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Cuando Dios dio púas al erizo, bien supo lo que hizo.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Al niño que llora le dan pecho.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Los extremos nunca son buenos.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
El verano muere siempre ahogado
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Espéjate para que veas cómo eres.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
Las migas son también pan.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
Cuando el pobre lava, llueve.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
La contradicción es la sal del pensamiento
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Dos capitanes hunden la nave.
La vida es un deber a cumplir
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.