Alábate cesto, que venderte quiero.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Las prendas de ropa son alas.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Las vírgenes pasan muchas Navidades, pero ninguna noche buena.
A todo coche, le llega su sábado.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
El amor refresca como el rocío
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Haz bien y échalo al mar; si los peces lo ignoran, Dios lo sabrá.
La sierra, con nieve es buena.
Tras cada pregón, azote.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
La alegría intensa es cosa seria
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Guagua que llora mama.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Los patos marinos anuncian nieve.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Escucha el silencio... que habla.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
Salud y fuerza en el canuto.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
A quien presta nada le resta.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Atente al santo y no le reces.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Una buena dote es un lecho de espinos
No hay caracol que no tenga vuelta.
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
A padre avaro, hijo pródigo.