Análisis y Reflexiones
🧠 Interpretación Profunda
Este proverbio describe a la persona que queda en la posición más desfavorable, la última en ser considerada o elegida, o la que recibe lo peor o lo que sobra de algo. Hace referencia metafórica a ser el último orejón (durazno deshidratado) en el tarro, es decir, el que está en el fondo, es más difícil de alcanzar y suele ser el menos apetecible.
💡 Aplicación Práctica
- En un entorno laboral, cuando se asignan proyectos o bonificaciones y un empleado recibe la tarea menos deseada o el reconocimiento mínimo por ser el último en la jerarquía o consideración.
- En un contexto familiar o social, cuando se reparten bienes, herencias o atenciones y una persona recibe lo que sobró o la parte menos valiosa, sintiéndose postergada.
📜 Contexto Cultural
El origen parece estar en la costumbre de conservar duraznos (orejones) en tarros de vidrio. Al abrir el tarro, los primeros orejones son más fáciles de tomar y suelen estar en mejor estado, mientras que el último, en el fondo, puede estar más aplastado o ser de menor calidad. Es un dicho común en países de habla hispana, especialmente en Argentina y Uruguay.
🔄 Variaciones
"Quedarse con el santo y la limosna"
"Ser la última rueda del coche"