Echarle mucha crema a sus tacos
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Al perro muerto, échale del huerto.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
De la nieve no sale más que agua
El hambre es una fea bestia
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
Estoy como gallo en corral ajeno
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Perros raspan, pero la caravana passa.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Dos perros pueden matar a un león.
De pequeños principios resultan grandes fines.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
No existen desgracias razonables
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Quien ríe y canta su mal espanta
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Tenés cola que te machuquen.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.