No hay que arrear ganado flaco.
Al que no admite consejo no se le puede ayudar.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
A la cabeza, el comer endereza.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
Lo que mucho se usa, poco dura.
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
Más largo que un día sin pan.
La risa abunda en la boca de los tontos.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Después del burro muerto, la cebada puesta en el rabo.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Hacerse la boca agua.
Agua de llena, noche de angulas.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
Si quieres pollos el día del Señor, pon a incubar el día de la Ascensión.
Adonde halló un panal, vuelve el oso a husmear.
Arena y cal encubren mucho mal.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
Agua que haya de beber, no la enturbiaré.
La suegra, ni aún de azúcar es buena.
Las uñas de gato y hábitos de beato.
Ido el conejo me das consejo.
Beber sin comer, maña de ranas es.
Si tienes un sirviente perezoso, pon la comida delante de él y mándalo a un recado.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Amor de gato se ve por el tejado.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
No hacen viejos los años, sino otros daños.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Cuando me despierte me llamas.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.