Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Análisis y Reflexiones
🧠 Interpretación Profunda
Este proverbio refleja la idea de que, independientemente de la justicia o legitimidad de un asunto legal (una 'demanda'), el escribano (figura que representa a los profesionales de la ley, como abogados o notarios) siempre obtiene beneficio económico. Critica la percepción de que los intermediarios legales se enriquecen a costa de las partes en conflicto, sin importar el resultado del caso. Subraya un cinismo hacia los sistemas legales donde los profesionales son vistos como los únicos ganadores.
💡 Aplicación Práctica
- En un proceso de divorcio largo y costoso, donde ambos cónyuges gastan grandes sumas en abogados, mientras los profesionales legales aseguran sus honorarios sin importar el desenlace.
- Al finalizar una disputa de herencia donde los herederos reciben poco tras años de trámites, mientras los notarios y abogados han cobrado cuantiosas tarifas por su intervención.
- En una demanda laboral donde el trabajador recibe una compensación menor a la esperada después de deducir los gastos legales, beneficiando principalmente al representante legal.
📜 Contexto Cultural
Proverbio de origen español, relacionado con la tradición legal y notarial de la península ibérica. Surge en un contexto histórico donde los escribanos (antecesores de los notarios) tenían un papel crucial en documentar transacciones y procesos judiciales, percibiéndose a veces como figuras que aprovechaban su posición para enriquecerse, independientemente de la moralidad del caso.