Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Análisis y Reflexiones
🧠 Interpretación Profunda
Este proverbio advierte que las virtudes tradicionalmente asociadas a la mujer, como la castidad y la bondad innata ('buena pasta'), son cualidades deseables pero insuficientes por sí solas para ser considerada una 'buena mujer' en un sentido completo. Implica que se requieren otras capacidades prácticas, como inteligencia, habilidad para gestionar el hogar, fortaleza de carácter o sabiduría en la toma de decisiones, que van más allá de la mera inocencia o docilidad.
💡 Aplicación Práctica
- En contextos familiares o de consejo matrimonial, donde se subraya que elegir una pareja no debe basarse únicamente en su aparente inocencia o bondad, sino también en su madurez y competencia para afrontar la vida en común.
- Como reflexión personal o social que cuestiona los estereotipos de género, señalando que reducir el valor de una mujer a su pureza sexual o a su carácter dómit es una visión limitada e injusta.
📜 Contexto Cultural
Proverbio de origen español, arraigado en una sociedad tradicional donde el rol de la mujer se valoraba principalmente por su moralidad y sumisión. Refleja, sin embargo, una crítica pragmática dentro de ese mismo sistema, reconociendo que la gestión del hogar y la familia exigía más que virtudes pasivas.