Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Un día de obra, un mes de escoba.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Te pido hojas y me traes ramas.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
Amor sin plata, no dura.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
Hablar bajo y obrar alto.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
No con quien naces, sino con quien paces.
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
Puesto que el asno no come bien la paja, poca cebada.
Saber más que Merlín.
El comer, es maestro del beber.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Donde entra beber, sale saber.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Tierra de roza y coño de moza.
El que apurado vive, apurado muere.
Cuenta treinta y tres antes de decir, y noventa y nueve antes de escribir.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
Amanecerá y veremos, dijo un ciego, y amaneció y no vio.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Si no sobra es que falta.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Flaco hombre, mucho come.
Esto está en chino.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
El que anda en silencio, cazar espera.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
No invoques derecho humano, si violas los de tu hermano.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Amor nuevo, olvida el primero.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
El que quiere a China quiere a Mao. El que no ama a China no ...
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
El corazón no habla, pero adivina.
Libro prestado, perdido o estropeado.
No dejes camino viejo por camino nuevo.