Lo malo nunca es barato.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Zapatero en su banquilla, rey de Castilla.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Llueve sobre mojado.
Sácame de aquí y degüéllame allí.
El ladrillo mal regado y bien barrido, y el empedrado, mal barrido y bien regado.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Son como uña y mugre.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
Con la muerte todo se acaba.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
En mente obtusa, la letra, ni a punta de palo penetra.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
El que de amigos carece es porque no los merece.
Arandino, borracho fino.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Los celos son malos consejeros.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
No es oro todo lo que reluce.
A mucho vino, poco tino.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
"Los inviernos en Burgos, y los veranos en Sevilla", decía Doña Isabel, la gran reina de Castilla.
A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.
El que no arriesga no gana.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Ponerle el cascabel al gato.
De cuero ajeno, correas largas.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.