Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
La necesidad hace maestros.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
La esperanza es el pan de los pobres.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
¿Así que no te gusta la sopa?, dos platos.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
La tierra que me sé, por madre la he.
Contra el nacimiento y la muerte no hay remedio.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Calumnia, que algo queda.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
No somos ríos, para no volver atrás.
No creo en brujas, pero que las hay las hay.
Incluso sin poder gatear quieres correr.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
Tal para cual, la puta y el rufián.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
Esto es de rompe y rasga.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.