Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
La nieve no rompe las ramas del sauce.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Una enfermedad que se cura no necesita de muchos adivinos.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Mal ajeno es ruin consuelo.
El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
El miedo guarda la viña.
Quien canta, su mal eta.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
A largos días, largos trabajos.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Dar palos de ciego.
A quien mucho tiene, más le viene.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
Cantó al alba la perdiz, más le valiera morir.
El oro legítimo no teme al fuego.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Pa' todo hay fetiche.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Nunca serás amado si solo piensas en ti mismo
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
No se puede repicar y andar en la procesión.