El amor está oculto como el fuego en la piedra.
El que se pone de puntillas no puede sostenerse derecho.
Hablar a tontas y a locas.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
El amor más grande es el de una madre, a continuación el de un perro y por último el de un amante
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Quien tiene en el corazón el amor por una mujer, no tiene tiempo de odiar
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
A fin de año, remienda tu paño.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Es más entrador que una pulga.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Espera debajo al que está arriba, caerá.
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
El hambre es el mejor cocinero.
Tranquilidad viene de tranca.
A misa, no se va con prisa.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Oír como quien oye llover.
La rueda de la fortuna nunca es una.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Deja que el buey mee que descansa.
No hay rey traidor y papa excomulgado.
En el pecado se lleva la penitencia.
De pena murió un burro en Cartagena.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Cada pájaro lance su canto.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.