Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
Chica centella gran fuego engendra.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
Aprendo mientras vivo.
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
No te salgas por la tangente.
Cuando masques, no chasques.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
Cuando el gavilán vuela alto, es porque busca gallinas.
Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
La primera te la paso, pero a la segunda te aso.
No hay peor sordo, que quien no quiere oír, ni peor ciego, que quien no quiere ver.
El buen vecino, arregla el camino.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
Agosto, frío el rostro.
No le pongas tanto huevo a la harina; porque se te amarilla el pan.
Va como honda que lleva el diablo.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
Hecho malo, al corazón y al cuerpo hacen daño.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
A mí todos me hallan, pero yo no hallo a nadie.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Mucho preito hace mendigo.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
No hay dicha, sino diligencia.
Ahí lo tienes, si te condenas, que te condenes.
Visitas, pocas y corticas.
Lo barato es caro y lo caro es barato.
Lo que bien empieza, bien acaba.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
La ocasión es la madre de la tentación.
El solo olor de un buen frito, no nos sacia el apetito.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Bienes mal adquiridos, a nadie han enriquecido.
Todo lo mudable es poco estimable.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Por una fruta maltrecha, se daña toda la cosecha.
Parece barril sin fondo.