Al higo por amigo
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Escritura es buena memoria.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
El que bien huele, mal hiede.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Los hombres son mejores que su teología
Nosotros observamos desde donde estamos parados
El que más madrugo, un talego se encontró.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
Lo importante no es vencer, lo importante es no ser vencido.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
El miedo tiene mucha imaginación y poco talento.
A barba muerta, poca vergüenza.
Mayo frío, año de mucho frío.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
De tus herederos, sé tu el primero.
Variante: Dos que se acuestan en el mismo colchón acaban siendo de la misma condición.
Hacerle a uno la pascua.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
¿Para qué quiere el ciego la casa enjalbegada, si no ve nada?.
Bien muere, quien bien vive.
Quitada la causa se quita el pecado.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Ya los perros buscan sombra.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
El tonto ni de Dios goza.
La fama propia depende de la ajena.
Hoy que tengo para pan, ya no tengo dientes.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
Al revés me los calcé y cojo me quedé.
El que no arriesga, no pasa el río.
Es mejor empezar en la noche que no empezar.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Llave puesta, puerta abierta.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Ajo dulce ni leño sin humo.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.