Cero grados, ni frio, ni calor.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
A cada cañada le llega su añada.
Si eres tímido no conseguirás nada bueno ni malo, es decir, nada.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
El que nada debe nada teme.
Si no tienes nada agradable que decir, no digas nada.
El que nada duda, nada sabe.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.