Me picaron las abejas pero me comí el panal.
¿Por qué usar veneno si puedes matar con miel?
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
Atáscate, que hay lodo.
Quien caza sin perros, se pierde en los cerros.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
A la mujer casada, no le des de la barba.
Buena fama es buena cama.
Si no vas de acuerdo con uno, es su problema;si no vas de acuerdo con nadie, es tu problema.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
Domingo sucio, semana puerca.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
Cuanto más se camina por el bosque, más leña se encuentra
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Escribir despacio y con buena letra.
La madurez solo se vive una vez.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
Artero, artero, más non buen caballero.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
Se está ahorcando con su propia soga.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
No hay peor ladrón que el de tu misma mansión.
Prefiero mujer fea para mi sólito y no bonita para todo el mundo.
Hombre difamado, peor que ahorcado.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
No ha visto muerto cargando basura.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
A barbas honradas, honras colmadas.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Es ley la que quiere el rey.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
El que mucho ofrece, poco da.
Vence al enemigo sin manchar la espada.
Las ideas están exentas de impuestos.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Lo robado no luce.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
En Abril, dos horas de siesta es dormir.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
En Abril, aguas mil.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.