Más dura una taza vieja que una nueva.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
La carga cansa, la sobrecarga mata.
Mas vale buena muerte que mala vida.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
Muchos pocos quieren los que no son locos.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Hacer oídos de mercader.
Vase la fiesta y resta la bestia.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
Por la plata baila el mono.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Hablar en plata blanca.
Ni casa en cantón ni viña en rincón.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Cada cual en su corral.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
La buena cena, temprano suena.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Pan y vino y carne, a secas.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Quien anda mal, acaba mal.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Arena y cal encubren mucho mal.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
La mucha luz deslumbra y no alumbra.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Hacienda de pluma, poco dura.
A cada pajarillo agrada su nidillo.