A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Todo lo que hagas por depecho, estará mal hecho.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Solo los pies del viajero saben el camino.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
Nadie da sino lo que tiene.
Amigos somos, pero los peces aparte.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
De todas maneras, aguaderas.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
La abuela que no guardo leña en abril, no supo vivir.
El mejor sol es el que calienta hoy
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
Tiempo dormido, no es tiempo perdido.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
A fullero, fullero y medio.
A ningún tonto le amarga un dulce.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Cabra manca, a otra daña.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
El que mucho abarca, poco acaba.
Jamás digas: nunca jamás.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
Agrandado como alpargata de pichi.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
Quien no valora la vida, no se la merece.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Un mal pequeño es un gran bien.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
De un mal nacen siete, cuando no veinte.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.