Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
La manera de estar seguro es no sentirse nunca seguro.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
La lengua queda y los ojos listos.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Cada fracaso nos hace más listos.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.