Más ordinario que un sicario en un burro.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Todos los perros son valientes en su propia puerta.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
El que se rompe los dientes con la cáscara raramente come la almendra.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
El que las sabe, las tañe.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Si no canta el gallo, cantará la gallina.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Está como padre, que le llevan la hija.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Hijo de gato caza ratón.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
El pobre es un extranjero en su país.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Cuando no llueve en Febrero, no hay buen prado ni buen centeno.
Tierra por medio, para poner remedio.
Al cielo nadie va con ojos secos.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Las cosas caen por su propio peso.
Las piedras no hablan.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Calva buena, luna llena.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
No hay dos sin tres.
Según se prepara la cama, así se duerme.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Al sudado, el agua fría a un lado.
Llámala puta, pero no la llames fea.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
Al que es pobre todos sus parientes le despreciarán; si es rico, todos son sus parientes.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.