A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Caldera observada no hierve jamás.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Si vives con tu suegra y tu mujer, pronto te echas a perder.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
El que come y canta algún sentido le falta.
Esto es pan para tu matate.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
El mono vestido de seda mono se queda
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Como la espada, así la vaina.
Dios habla una lengua extranjera.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
No es lo mismo ser que haber sido.
Cada día gallina, amarga la cocina.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
El miedo guarda la viña.
Nunca segundas partes fueron buenas.
A quien da y perdona, nácele una corona.
No te acostumbres a lo que no dure.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
Tenés cola que te machuquen.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Quien desparte lleva la peor parte.