El que tiene miedo corre a la iglesia.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Ir de capa caída.
Navegar contra el viento es perder el tiempo.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
Saber uno los bueyes con que ara.
Gato enratado no quiere pescado.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Mujer de treinta y sin Nene, no sabe que lo tiene.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Después de toda oscuridad hay luz.
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
Sin viento no hay oleaje.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Celos y envidia quitan al hombre la vida.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
Loro viejo no aprende a hablar.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Sayo que otro suda, poco dura.