Dos fuentes, dos ríos.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
Las prendas de ropa son alas.
Obras vea yo; palabras, no.
Que se le mantenga alejado de papel, pluma y tinta; así podrá dejar de escribir y aprenderá a pensar
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Un día de obra, un mes de escoba.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Más peligroso que chocolate crudo.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
Como hormigas en la sartén al fuego.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
La confianza mata al hombre.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Un juego de cartas se juega con dinero
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Lengua malvada corta más que espada.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
El pecado te acusa.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Lección dormida, lección aprendida.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
El dueño del perro no obedece a su perro.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.