El comer y el rascar no quieren más que empezar.
Febrero, siete capas y un sombrero.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Los pájaros más bellos están enjaulados
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
Agua de mayo, no cala el sayo.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Olla remecida u olla bien cocida.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Cuentas claras conservan amistades.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Que chulo tu chucho colocho
Variante: En Febrero busca la sombra el perro; a finales, que no a primeros.
Hacer la del humo.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Puro de Cobán, solo comen y se van
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Casa en canto, y viña en pago.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
Malo va al que arrastran, aunque vaya en serón nuevo.
Ni miento ni me arrepiento.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
La cabra siempre tira al monte.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Ido el conejo me das consejo.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Bolsa llena, quita las penas.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.